Tom Araya lleva 28 años moviendo frenéticamente el cuello frente a miles de personas. A tal punto, que lo tuvieron que operar de urgencia el año pasado, pero eso no lo detuvo en su carrera como cantante y bajista de una de las bandas más fuertes y polémicas del metal: Slayer.

“Estoy listo para seguir moviendo la cabeza en Bogotá”, bromea desde Los Ángeles (EE. UU.), refiriéndose al concierto que ofrecerá la banda el 14 de junio.

Es la segunda vez que Slayer se presenta en el país. Su vocalista, de origen chileno, reconoce estar emocionado por el reencuentro con un público que hizo temblar la tierra en el primer concierto, en el 2006: “Lo recuerdo mucho por su energía”.

Araya, que sobrevivió a un aterrizaje forzoso de avión en los 80, se siente orgulloso de seguir en la escena a pesar del grunge y el rap metal, géneros que por años amenazaron con acabar con el rapidísimo thrash metal, al que ellos le han apostado desde sus primeros ensayos, en Hunting Park, (California).

“Siempre fuimos agresivos en las composiciones. Nunca bajamos el ritmo ni nos vendimos a ningún estilo impuesto por los medios o la industria discográfica”, afirma.

Sus polémicas letras convirtieron a Tom Araya y a sus compañeros Kerry King, Jeff Hanneman (guitarristas) y Dave Lombardo (baterista) en el blanco de las críticas, que contrastaban con su creciente reconocimiento, las ventas millonarias de sus álbumes, dos premios Grammy y el hecho de que su banda sea considerada como una de las más importantes del género, junto a Metallica, Megadeth y Anthrax, según la revista de especializada Kerrang.

“Tengo que confesar que seguimos siendo el centro de la polémica, porque hablamos de cosas que muchos no quieren oír”, comenta el hombre que les pone la voz a canciones como Angel of Death, que habla del médico nazi Josef Mengele; Antichrist (anticristo), Silent Scream, una crítica visceral del aborto, o Eyes of Insane, que analiza el impacto emocional de un soldado que regresa de Irak. Gracias a esta última composición, Araya tiene un Grammy en la sala de su casa.

“Nunca pensamos en escribir canciones para ser famosos, ni siquiera nos creemos estrellas de rock. Lo que hemos hecho es el sacrificio de creer en nuestro trabajo, ser honestos y lograr la atención de miles de fanáticos. Nuestra música tiene ahora un compromiso social y político más intenso”, subraya.

Slayer en Colombia 2011: TOM ARAYA habla de su proxima parada en Bogota

Este hombre, de 49 años, asegura que siempre tiene en mente sus primeros conciertos, en escenarios pequeños -donde versionaban piezas de la banda inglesa Judas Priest-, a la par con los recientes y multitudinarios recitales con Metallica en Bulgaria.

“Ellos sí son estrellas” dice el recién nombrado hijo ilustre de Viña del Mar (donde nació), que no esconde su nerviosismo por regresar a Bogotá. “Llevo muchos años en esto, pero siempre estoy a la expectativa de lo que pueda pasar. Lo único que les digo a los fanáticos de Colombia es que se imaginen el concierto como un tornado”, concluye.

Entrevista realizada por: Andrés Hoyos – http://bogota.vive.in

El Reverendo

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  1. satan shaggy 9 years ago

    fue precisamente como un tornado fue el concierto mas brutal al q yo haya asistido fue emocionante cuando tocaron el clasico raining blood, estar a menos de 5 metros de la banda era como persivir el apocalipsis esos manes son imponentes en el escenario GRACIAS SLAYER!!!

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