Llegué al lugar del concierto, el Teatro Royal Center (luego de preguntar la dirección -a aquellos que tuvieran camisetas de Sepultura/Cavalera Conspiracy- cada dos cuadras), alrededor de las 2:30 de la tarde. Sólo en una ocasión anterior había estado en tal Teatro, y había sido para el concierto de Blind Guardian el año pasado. 

Como era de esperarse la fila no era muy larga; seguía siendo demasiado temprano. Me entretuve recorriendo el lugar durante unos minutos, tomando fotos de los asistentes. En mi maleta llevaba unos audífonos, el libro “Vigilar y Castigar” de Foucalt para pasar el tiempo, unos sanduches mal preparados para alimentarme, y una camiseta del festival italiano Gods of Metal, del 2010, en el que tocó Soulfly, para que Max y Mark Rizzo me la firmaran, en caso de que pudiera verlos. Alrededor de las 3:00-3:30 vi llegar a miembros de la banda telonera, y me quedé esperando cerca de ellos.

Seguía llegando gente – en el edificio de al lado había dos hombres jóvenes, hablando con un amigo por celular de cómo iba a haber un concierto al -ladito- “de esos que a usted le gusta, de los mimos manes de…”. En ese momento se voltearon a preguntarme “¿…Pantera?”. Los corregí con una sonrisa, “Sepultura”. Intenté de varias formas poder ingresar al Meet & Greet, pero no fue posible.

Alrededor de las 4 decidí darme otra vuelta por el lugar, y entrar cada tanto a un café internet (Foucalt puede ser tedioso después de más de una hora). Luego de gastar una cantidad no muy racional de plata pidiendo de a 15 minutos (en vez de una hora) en un computador, salí a revisar la fila nuevamente y para mi sorpresa se encontraban casi el doble de personas. “¿Será que”, me pregunte a mí mismo, “ignorando la gran diferencia entre los géneros, una banda como Cavalera Conspiracy sería capaz de llenar más que bandas de la talla de Blind Guardian en nuestro país?”. Claro, Cavalera Conspiracy trae consigo (supuestamente) la promesa del “retorno” del Sepultura clásico, una banda que, bien se sabe, es amada en nuestro país (y en nuestro continente), especialmente la era inicial con Max e Igor Cavalera (mientras que la época con Derrick Green es usualmente sub-valorada, pese a la consistencia en calidad de los últimos records lanzados con éste). El que seamos un país de “thrashers” (incluyo a los fans del Groove aquí) y amantes del death metal también cuenta.

Finalmente, alrededor de las 6:50, logro entrar al teatro. Justo a tiempo, ya que se me habían acabado los sanduches y estaba que quemaba el libro de Foucault. Dejando todo esto lado, iba al concierto plagado de dudas – luego de haber visto a Soulfly en Italia, en una presentación más bien mediocre, que lo único que puedo destacar fueron las implacables ganas y presencia en vivo de Marc Rizzo, la falta de movimiento y actitud de Max (siendo alguien que no veía vídeos de él desde su época con Sepultura quedé anonadado; hasta el día de hoy sigo convencido de que estaba demasiado drogado aquella vez para tocar en toda su gloria- y siquiera abrir los ojos-), y a un canoso roadie/técnico de sonido que doblaba a Max en obesidad y con el que hablé luego del concierto, y al que simplemente le dije “qué buen público los italianos, ¿no?”, pese a que el único momento en el que estos se emocionaron fue durante un cover de Walk, de Pantera (me invadió una cierta nostalgia cuando volví a ver a ese mismo roadie/técnico en éste concierto, con el pelo corto, pero igual de obeso).

Todo esto no quiere decir que no tuvieran un buen sonido en vivo, al contrario; aunque con Soulfly Max pudo enloquecerse con su lado místico-nu-metalero y en su amor por la música étnica/tribal, hay que admitir que intentó seguir en cierta forma la misma fórmula de Sepultura, con diferentes grados de éxito (y con una presentación en vivo mucho menos enérgica). En Cavalera Conspiracy, es algo similar, sólo que ahora cuenta con la ayuda de su hermano Igor, y la formula, pese a no tener música étnica/tribal, funciona mucho mejor.

Luego de un rato esperando, entra la banda telonera, cuyo nombre no recuerdo, con un sonido de Groove metal con influencias alternativas, muy melódicas y pesadas, al mejor estilo estadounidense, pero con un cierto giro propio. Tal vez por lo melódico de la música el público tardó algo en reaccionar, pero en unos pocos minutos tenían a varias personas moviendo cabeza (aunque lejos de ser la mayoría). Muchas ganas, buen sonido y buena presentación (saludaron a sus amigos en el público y a los de Aire Como Plomo varias veces) – tristemente, aunque la recepción del público fue buena, se vio como se disfrutaba más la música que venía de los speakers mientras Cavalera Conspiracy se preparaba (con bandas como Dethklok, Lamb of God, Killswitch Engage, Pantera, entre otras, sonando) que la de la banda telonera. Minutos después de que los teloneros dejaran la tarima, ya se ve claramente (desde mi posición en las gradas) que el teatro se encuentra casi lleno en la zona VIP, y con buena asistencia en los demás lugares. Entre el público, además de la típica pinta de pelo-largo y pantalones militares (o pelo corto y vestimenta regular), veo una que otra camiseta de Millonarios (no siendo oriundo de Bogotá, y con poco interés en el futbol, no comprendo el por qué).

Al fin empieza a hacerse obvio que Cavalera Conspiracy comenzará a tocar. Como mencioné antes, vi al roadie de siempre ajustando el micrófono, y sonreí para mis adentros. El público está emocionado; creo que en pocos conciertos he visto un público así, incluso en nuestras tierras; nosotros, generalizando brutalmente, en comparación con los europeos y estadounidenses, somos mucho más expresivos (y tal vez más cuando los públicos de esos lados ven bandas por las que nosotros venderíamos a nuestras madres cada año). Sólo con la aparición de Max, con una parte del pelo teñido de rosado-rojizo, los gritos de los asistentes se triplican en potencia – inician con Warlord, de su último álbum Blunt Force Trauma, y la audiencia enloquece. Continúan con Inflikted, de su primer record con el mismo nombre, y el público canta/grita junto a Max.

Comienzan los pogos. Empiezo a notar una diferencia con su presentación con Soulfly – aunque poco se mueve, y si lo hace, lo hace lentamente, el ex-vocalista de Sepultura, en vez de parecer cansado y envejecido, parece tranquilo, calmado, en control de la situación, con su forma característica de cantar con los ojos cerrados y como si estuviera en un trance. Sabe cómo manejar al público – y es un público que lo ama. Para la tercera canción, comienza a sonar una batería muy familiar – es un cover de Refuse/Resist, de Sepultura, de Chaos A.D. Más gritos del público, y continúan los pogos, que van creciendo en intensidad. Marc Rizzo, como siempre, moviendo la cabeza sin parar, dándolo todo al mismo tiempo que suena impecable en la guitarra (incluso en los momentos más técnicos), en contraste con la tranquilidad de Max (la diferencia hace que la química entre ellos sea todavía más interesante).

El gran Tony Campos, reemplazo de Johnny Chow, con su barba característica, más conocido por ser el bajista de Static-X y (hasta hace poco me vine enterar) de Soulfly desde el 2011, también realiza una presentación increíble, como un punto medio entre Marc y Max, moviendo la cabeza y caminando con seguridad por la tarima. A Igor apenas pude verlo debido a que la posición de los speakers y amplificadores me tapaban la batería, pero sonaba igual de bien que el resto. Continúan con Sanctuary, de Inflikted, una de sus canciones más populares, pero el público se nota un poco más apagado durante esta y la siguiente canción, Terrorize, también de Inflikted. Max entre las canciones anima al público hablándole en un español sorprendentemente fluido, que aunque se convertía en portuñol a veces, lograba su cometido: la audiencia enloquecía con cada grito de “¡Vamos!” y de “¿Están listos?”.

Territory, otro cover de Sepultura, también del CD Chaos A.D, es lo que tocan después – la audiencia se vuelve a emocionar. Después tocan Killing Inside, el lead single de Blunt Force Trauma y tal vez una de las canciones más “suaves” y melódicas de éste – el público inicialmente salta junto a Max (como me dijo un amigo estadounidense, “si Max empieza a saltar, las cosas van bien”), pero a la mitad de la canción se calma, probablemente debido al estilo moderado de ésta (sigue siendo una de mis canciones favoritas).

Continúan con el title track de Blunt Force Trauma; los pogos no han bajado en intensidad. Luego de Black Ark, Max presenta a sus hijos, que servirán de vocalistas para la canción, Ritchie (a quien reconocí grabando un vídeo de la fila para el concierto y quien ha colaborado en varios proyectos de su padre), alto, rubio, de pelo largo, e Igor Jr., quien inicialmente, según me di cuenta al conversar con varios amigos que asistieron al concierto, muchos pensaron era una niña debido a su look de “scene kid” estereotípico, de aquellos que se la pasan en Hot Topic y Spencer en Estados Unidos, con el pelo teñido de verde y azul (¿de ahí podemos deducir de donde viene el pelo teñido rojo-rosado de Max?) y pantalones entubados más allá de lo que parecía físicamente posible- pero las apariencias engañan, y ambos dieron una presentación genial, particularmente Ritchie, quien tiene más experiencia en el asunto y maneja mejor el escenario. El público les aplaude apasionadamente, y luego de esta canción los dos dejan el escenario.

Continúan con otros covers de Sepultura, Arise y Dead Embryonic Cells, de Arise. Max progresivamente comienza a moverse y a saltar más, como si estuviera despertándose de su letargo, aunque continua en esa misma actitud de trance que ya es típica en él. Mueve sus rastas con más energía. Continúan con Inner Self, otro cover de Sepultura, de Beneath the Remains. Con Troops of Doom, también de Sepultura (del CD Schizophrenia), la gente parece olvidarse que están en un concierto de Cavalera Conspiracy (¿será que esto es intencional?) y los pogos llegan a un nivel máximo (he estado en conciertos de géneros muy distintos, desde Heaven Shall Burn y As I Lay Dying hasta Cannibal Corpse y Battlecross, y en mi vida había visto tal energía a la hora de chocarse los unos con los otros).

Un amigo me había mencionado que Cavalera Conspiracy vivía del éxito de Sepultura de antaño. Mis temores (y los de él) se cumplieron cuando la siguiente canción resultó ser otro cover de Sepultura, Propaganda, de Chaos A.D. Finalmente siguió una canción de Cavalera Conspiracy, I Speak Hate, de Blunt Force Trauma…y fue la última propia de la banda antes de que continuaran con Attitude, cover de Sepultura, de Roots. Max presenta a Marc Rizzo, fuertemente aplaudido, y a Tony Campos, que como bien se sabe es de origen mexicano (El tiene algo que decirles, dice Max al pasarle el micrófono a Tony, quien habla un español perfecto, con un fuerte acento mexicano). Al finalizar esta canción los miembros dejaron el escenario por unos minutos, mientras el público intentaba organizarse en el ya muy conocido cantico de “oooeeee oooeeee oooeeeeeee, -nombre de la banda/músico-, -repetición de lo último” (al final no coordinaron), y Max regresó con una camiseta del equipo de Colombia – en éste momento, y en el momento en el comenzaron a tocar Roots Bloody Roots, de Roots, fue cuando los gritos y la felicidad de la audiencia alcanzó el punto máximo en toda la noche. Una presentación impecable, no puede negarse. Max sabe bien cómo manejar al público. Como un amigo, de origen brasileño viviendo en Estados Unidos, me dijo una vez que los vio en vivo: “ele tinha a situação sob controle”. Una banda que vale la pena ver en vivo.

Eso sí, tal vez deberían cambiar el nombre de Cavalera Conspiracy a Ex-Sepultura Conspiracy, si, a diferencia del Sepultura actual, desean seguir viviendo en su pasado glorioso…¿se debe culpar a la banda, o al público de esto?

Set list  concierto CAVALERA CONSPIRACY en Colombia 2012, Nov 12 Teatro Royal Center de Bogota

  • Warlord
  • Torture
  • Inflikted
  • Refuse/Resist
  • Sanctuary
  • Terrorize
  • Territory
  • Killing Inside
  • Blunt Force Trauma
  • Black Ark
  • Arise / Dead Embryonic Cells
  • Inner Self
  • Troops of Doom
  • Propaganda
  • I Speak Hate
  • Attitude
  • Roots Bloody Roots

Reseña concierto CAVALERA CONSPIRACY en Colombia 2012, Nov 12 Teatro Royal Center de Bogota realizada por nuestro enviado Andrés Yáñez Chavarriaga para ControlMAG: El Santuario del Rock

 

El Reverendo

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