Ritual

Soulfly
Nuclear Blast – (19 Octubre 2018)

El onceavo álbum de Soulfly suena a un buen recorrido por los géneros extremos del Metal. El grupo del gran rastaman brasileño Max Cavalera hace gala de una facilidad para moverse entre el acostumbrado Thrash Metal/Groove Metal de siempre, hasta arrebatos de furia puramente death Metaleros e incluso pequeños guiños a la crudeza del Black Metal.

El álbum está compuesto por 10 canciones, cada una de las cuáles hace gala de la ya acostumbrada excelencia técnica del grupo. Pero lo interesante no viene empaquetado en esta carátula técnica. Lo interesante, y como dije anteriormente, viene en la capacidad que tiene el grupo de moverse libremente entre los géneros más oscuros del Metal sin llegar a una sopa sin sabor de ingredientes al azar.

El inicio del álbum es un viejo clásico de Cavalera, sonidos tribales amazónicos para dejar claro que su furia es genuinamente brasileña y que abren y cierran el primer track del disco: “Ritual”. La segunda canción “Dead Behind the Eyes” (muerte detrás de los ojos) tiene una cadencia mucho más apegada al Death Metal; avanzamos al siguiente tema llamado “The Summoning” (la invocación) que tiene un sonido Thrash Metalero muy contundente con algún detalle remanente del Metal industrial hacia el final, la tanda Thrash Metal continúa con “Evil empowered” (el mal empoderado). En este punto caigo en cuenta que Zyon Cavalera, hijo de Max, rinde perfectamente en la batería y que este es su tercer álbum con la banda después del Savages (2013) y el Archangel (2015).

Con “Under rapture” (bajo el rapto) llegamos a la mitad del álbum, esta vez con la colaboración de Ross Dolan, la legendaria voz de Immolation, que deja impregnado este tema con la podredumbre y brutalidad acostumbrada del Death Metal de vieja escuela. “Demonized” (demonizado) inicia con un intro acústico que evoluciona lentamente a una canción musicalmente muy cercana al Black Metal en ciertas ocasiones. Retomamos los sonidos tribales y clásicos del grupo con “Blood on the Street” (sangre en las calles), la seguidilla Groove/Tribal continúa con “Bite the bullet” (muerde la bala). Ya nos acercamos al final del disco.

El penúltimo tema del disco y uno de los más cortos y directos; “Feedback!” (Reacción), inicia y se desarrolla con un sonido que nos hace recordar a Motörhead –que buen punto para recordar por enésima vez al todo poderoso Lemmy- y que contiene el conteo en portugués de los coros que no puede faltar en la casa: “Um, dois, treis, quatro…not a fucking regreat”. El último track es una pieza relajante, como para lavar y catalizar los 40 minutos de brutalidad por los que pasamos anteriormente; “Soulfly XI” es un instrumental de guitarra clásica que junto a un saxofón muy jazzero le da una despedida curiosa pero no extraña al álbum.

No me queda nada más que desearles una buena escucha del álbum. A los que ya lo tienen en físico, muy afortunados, pues pueden mandarse los 43 minutos sin pausas y recordando una vez más porque el apellido Cavalera sigue teniendo tanto peso en la escena Metalera. Los que lo oigan por servicios de streaming, aunque tengan que tragarse montones de publicidad –por lo general de música urbana- seguirán sintiendo la brutalidad de ese recorrido sonoro del árbol genealógico del Metal extremo que nos brinda Soulfly y su Ritual. Un álbum que deja muy arriba el listón y mejora lo hecho en Archangel. Si de notas se tratara, me tomo el atrevimiento de darle un 4/5. Escúchenlo y tomen sus conclusiones.

Reseña realizada por: Alejandro Martínez para El Santuario del Rock.

Ricardo
4

En conclusión

Un álbum que deja muy arriba el listón y mejora lo hecho en Archangel. Si de notas se tratara, me tomo el atrevimiento de darle un 4/5. Escúchenlo y tomen sus conclusiones.

Discute y comparte tus comentarios acerca de esta información!

Leave a reply

Leave a Reply